Tengo la mala costumbre de decir "estoy bien", digo mala costumbre, porque sé que en realidad no estoy bien, si alguien me pregunta cómo estoy debería ser capaz de decir la verdad, a aquella persona, de una u otra forma le interesa mi bienestar y si no soy sincera, no puedo esperar recibir consuelo alguno.
Al mentir a los demás también me estoy mintiendo a mi misma, estoy provocándole un daño a mi alma, al ser puro que hay dentro de mi.
Estoy bien físicamente, pero ¿que pasa con lo que yo siento? Esta es, tal vez, una pregunta controversial, es difícil responderla de manera sincera y acertada, más cuando a mi alrededor hay personas más dañadas que yo, porque la disputa ahora no es con mi yo interior, ahora debo pensar más en el otro, y ¿donde quedo yo? ¿en serio el otro está por encima de mi? En absoluto, primero yo y luego el mundo, porque tengo que estar emocionalmente bien, para así poder ayuda a otro.
No es una cuestión de egoísmo, ni mucho menos dar lástima, pero creo firmemente que es importante dar a conocer mis sentimientos, no para que los demás me comparezcan, sino para que mi yo interior sea capaz de solucionar aquello de forma más fácil, que estando en la incertidumbre.
Paula.
No hay comentarios:
Publicar un comentario